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Manchas amarillas en la almohada... ¿hay alguna razón para preocuparnos?

sábado 15, marzo 2025 - 8:09 pm

Europa Press

Las manchas amarillas en las almohadas son una señal de advertencia que muchos pasan por alto. Lejos de ser solo un problema estético, pueden indicar la acumulación de humedad, bacterias y ácaros que comprometen no solo la higiene del descanso, sino también la salud. La exposición prolongada a estos microorganismos puede desencadenar alergias, irritaciones en la piel y problemas respiratorios como el asma, especialmente en personas sensibles.

Las principales causas de estas manchas están relacionadas con la transpiración y la acumulación de residuos en la tela. Durante la noche, el cuerpo libera sudor para regular la temperatura, y esta humedad se filtra a través de la funda hasta impregnar la almohada.

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Otras razones incluyen dormir con el cabello mojado, lo que favorece la proliferación de moho y hongos, así como acostarse sin desmaquillar o con productos cosméticos en la piel, cuyos componentes pueden reaccionar con el material de la almohada. Además, la saliva también contribuye a la aparición de manchas, ya que su contacto prolongado con la tela acelera su decoloración y deterioro.

CÓMO EVITAR LAS MANCHAS AMARILLAS EN LA ALMOHADA

Para reducir la aparición de estas manchas y mejorar la higiene, es recomendable seguir estos consejos:

Utilizar un protector de almohada impermeable, que actúe como barrera contra el sudor y la humedad.

Cambiar las fundas con frecuencia. Los expertos sugieren hacerlo al menos una vez por semana.

Ventilar la habitación cada mañana para eliminar la humedad acumulada durante la noche.

Sacudirla vigorosamente la almohada para mantener el relleno aireado y evitar la proliferación de ácaros.

CÓMO ELIMINAR LAS MANCHAS AMARILLAS DE LA ALMOHADA

Si las manchas amarillas ya han aparecido en las almohadas, no es necesario reemplazarlas de inmediato, ya que existen métodos efectivos para blanquearlas y desinfectarlas. Sin embargo, antes de aplicar cualquier tratamiento, es fundamental leer las etiquetas de las almohadas para conocer las recomendaciones del fabricante. No todas pueden lavarse en lavadora ni soportar altas temperaturas, por lo que es importante seguir las indicaciones específicas para evitar dañarlas.

  1. Método en lavadora Lavar las almohadas en la lavadora es una de las formas más eficaces de eliminar bacterias y ácaros acumulados en su interior. Para garantizar una limpieza profunda, es recomendable:
  2. Lavar con agua caliente (mínimo 60°C) para eliminar bacterias y esporas de moho.
  3. Remojar previamente con peróxido de hidrógeno o vinagre, mezclado con agua, para disolver las manchas.

Método combinado La creadora de contenido especializada en limpieza @laordenatriz recomienda un proceso más detallado para eliminar las manchas persistentes y devolver a la almohada su blancura original que combina trabajo manual y a máquina:

  1. Remojo inicial: Sumergir la almohada en un recipiente grande o bañera con agua y detergente, dejándola en remojo durante 4 horas.
  2. Aplicación de percarbonato: Cambiar el agua, añadir agua caliente y aplicar percarbonato sobre las manchas. Dejar actuar otras 4 horas.
  3. Lavado final: Introducir la almohada en la lavadora con la mitad de la dosis habitual de detergente, utilizando un programa largo (mínimo dos horas y media) para un aclarado profundo.
  4. Cambio periódico: Se recomienda renovar las almohadas cada uno o dos años para garantizar la higiene y evitar problemas de salud.

CÓMO LIMPIAR LAS ALMOHADAS SIN LAVADORA

Para aquellas almohadas que no pueden lavarse en lavadora o requieren un cuidado especial, existe un método de limpieza en seco que ayuda a eliminar manchas y desinfectarlas sin necesidad de sumergirlas en agua:

  1. Retirar las fundas o protectores de las almohadas para exponer toda la superficie.
  2. Espolvorear bicarbonato de sodio de manera uniforme sobre ambos lados de la almohada para absorber la suciedad y los olores.
  3. Mezclar partes iguales de agua y vinagre blanco en un pulverizador y rociar la superficie del bicarbonato con esta solución. Dejar actuar durante al menos 30 minutos.
  4. Usar un cepillo para tapicerías o un aspirador para retirar los restos de bicarbonato y suciedad adherida.
  5. Si el clima lo permite, colocar las almohadas al aire libre para aprovechar los rayos del sol, que actúan como un desinfectante natural y ayudan a eliminar olores persistentes.



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