Salud

Nódulos en la tiroides: cuándo y por qué hay que operar

jueves 22, junio 2023 - 12:00 am

Los nódulos en la tiroides son muy comunes y suelen ser benignos. No obstante, si se detecta un bulto en la zona del cuello conviene acudir al endocrino para descartar que no sea maligno.

Los nódulos en la tiroides son crecimientos anormales que se forman en la glándula tiroides, que está situada en la parte frontal del cuello, justo debajo de la nuez. Puede notarse como un bulto o protuberancia, de un tamaño que puede ser desde muy pequeño hasta bastante grande.

Los nódulos en la tiroides son muy comunes. De hecho, se sabe que si se realizaran ecografías en esta zona, a más de un 65% de la población le descubrirían alguno. Afortunadamente, la mayoría son benignos (no cancerosos) y solo en un 4-6% de los casos se trata de un cáncer de tiroides.

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Si te notas un bulto en la zona de la tiroides, no dudes en acudir al médico para que lo evalúe y determine si es benigno o maligno.

¿QUIÉN TIENE MÁS RIESGO DE SUFRIR NÓDULOS DE TIROIDES?

No se conoce con exactitud qué provoca los nódulos, pero sí se sabe que es más habitual:

  • En las mujeres.
  • En regiones con déficit de yodo. Si la glándula no ha recibido suficiente yodo tiene que "trabajar" más de la cuenta y esto estimula la proliferación de células y, por tanto, la posible aparición de nódulos.
  • En personas o pacientes que han recibido radiación en cabeza y cuello.
  • También hay personas que, por su predisposición genética, son más propensas a la formación de nódulos en la tiroides o en otras partes del cuerpo.

¿LOS NÓDULOS DE TIROIDES SE NOTAN AL PALPAR EL CUELLO?

Los nódulos no suelen provocar ningún síntoma. Por eso, lo más habitual es que te los detecte el médico de familia en una exploración rutinaria del cuello, por ejemplo si has sufrido un resfriado, una gripe o una infección de garganta. También pueden descubrirse de forma casual con una ecografía de la zona que te realicen por algún otro motivo.

En ocasiones, si son muy superficiales (y no hace falta que sean muy grandes) puedes notártelos tú mismo al palpar el cuello o incluso puedes "verlos" cuando te miras al espejo, como si tuvieras pequeña canica en el interior del cuello. Cuando esto ocurre es fácil pensar que se trata de un ganglio inflamado, pero el consejo es que, ante cualquier "bulto" extraño, conviene acudir al médico para salir de dudas. Y aunque generalmente no dan síntomas, a veces, si son muy grandes, pueden provocar dificultad para tragar o respirar, o molestias en el oído o en la mandíbula.

 

¿QUÉ OCURRE SI EL NÓDULO CRECE?

Si las pruebas realizadas descartan que el nódulo sea maligno, basta con hacer revisiones cada 6 meses o un año para controlarlo. Una señal clara que alerta a los médicos es su crecimiento.

Si en ese tiempo el nódulo "está" igual es señal clara de benignidad porque quiere decir que esas células que han proliferado formando un bulto no van a provocar mayor daño, pero si se observa que ha crecido hay que volver a hacer pruebas, porque en ese crecimiento puede haber alguna atipia.



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