
Para todo ser humano es necesario descansar para que el cuerpo pueda reponer todas las energías que ha perdido después de una larga jornada de trabajos o estudios. Aunque no hagan nada, los bebés también necesitan descansar; para ellos dormir es tan importante como comer y convivir con sus padres.
Durante el sueño, el organismo de los niños desarrolla mayor cantidad de la hormona ‘Gh’ u hormona de crecimiento. Durante este periodo de tiempo, es cuando el bebé madura el sistema nervioso y regula el crecimiento de sus órganos.
El sueño de los recién nacidos es bastante desordenado: por lo general, durante las primeras semanas de vida no consiguen estar más de dos horas despiertos. Pero a medida que vayan creciendo irán aumentando la duración de sus ciclos nocturnos.
Los padres también pueden ayudar a los bebés para que puedan tener un descanso de lo más placentero y que sepa distinguir que la noche es la adecuada para dormir.
- Mantener la habitación del pequeño a una temperatura adecuada, entre los 18°C y 20°C.
- No lo acuestes cansado para que duerma mejor; puede que duerma más, pero el bebé no lo sentirá placentero.
- Si el bebé se despierta por la noche, no juegues con él y que se dé cuenta que esas horas son exclusivamente para dormir.
Ten en cuenta que estos consejos ayudarán a tu niño a descansar en los primeros 6 meses porque, a partir de esa edad, adaptará los hábitos de sueño que lo acompañarán toda la vida.