Salud

¿Has tenido un derrame ocular? Aquí te contamos qué hacer

miércoles 27, abril 2022 - 12:00 am

El derrame ocular, también llamado hemorragia subconjuntival o hiposfagma, es un leve sangrado que aparece en la esclerótica del ojo (parte blanca), debido a la rotura de alguno de los vasos sanguíneos del ojo, que son muy pequeños y delicados y pueden sangrar con relativa facilidad.

El derrame en el ojo es benigno y no provoca otros problemas de visión, es importante no alarmarse por el aspecto del ojo.

La esclerótica está cubierta con una delgada capa de tejido transparente llamada conjuntiva bulbar. Una hemorragia subconjuntival ocurre cuando se rompe un vaso sanguíneo y sangra dentro de la conjuntiva. La sangre, al estar encerrada dentro de la conjuntiva, no se mueve ni se puede eliminar, y de ahí la apariencia roja del ojo cuando esto ocurre.

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El enrojecimiento es llamativo (muy brillante) pero normalmente es indoloro, sin secreción del ojo y no altera la visión. Es una afección benigna y no debemos asustarnos.

El derrame ocular suele suceder sin necesidad de que exista una lesión previa y a menudo se toma conciencia del problema directamente al verse uno mismo en el espejo.

Causas del derrame ocular

Si bien es cierto que muchos aparecen sin lesión, una de las causas frecuentes del derrame ocular es la hipertensión arterial. En presencia de un derrame ocular, es necesario medir la tensión arterial ya que, en caso de tensión alta, se deberá acudir al médico para que realice la prescripción del tratamiento apropiado.

  • Existen otros factores relacionados con las hemorragias subconjuntivales, como: Aumentos súbitos de la presión arterial (incluso por razones tales como un estornudo repentino o una tos excesivamente fuerte).
  • Toma de medicamentos anticoagulantes
  • Ciertas medicinas que pueden llegar a causar el derrame - o tal vez empeorarlo, si se presenta por otro motivo -, como la Aspirina (ácido acetilsalicílico) o el ibuprofeno.
  •  Una infección viral.
  •  Cirugía láser ocular reciente o cualquier otra intervención quirúrjica en los ojos.
  •  Cualquier lesión en el ojo o traumatismo ocular.

De hecho, incluso frotarse los ojos de forma insistente puede llegar a causar una pequeña lesión que provoque el derrame ocular.

También es frecuente la hemorragia subconjuntival en recién nacidos. Aunque no existe evidencia, probablemente se debe a los continuos cambios de presión en el cuerpo del bebé durante su tránsito por el canal del parto.

En el caso de los derrames oculares en personas mayores, puede ocurrir que una hemorragia subconjuntival completa sea una señal de un trastorno vascular grave.

En cualquier caso, la mejor prevención del derrame ocular es tomarse regularmente la presión arterial.
Síntomas y tratamiento del derrame ocular
El único síntoma es el enrojecimiento brillante del ojo.
Si se presentan otros síntomas como hematomas o sangrado en otras áreas, es urgente visitar al médico porque es posible que se tengan que realizar pruebas específicas.

No hay tratamientos estandarizados para el derrame ocular, pues desaparece por sí solo en unos días (alrededor de 10 o 15 serán suficientes, máximo 3 semanas), con la progresiva absorción de la hemorragia.

Conviene tener en cuenta que, mientras se cura, la parte blanca del ojo suele tener una apariencia amarillenta.

La cura del derrame puede alargarse más si durante el mismo el paciente sigue un tratamiento con fármacos anticoagulantes u otros medicamentos contraindicados. En caso de tomar ibuprofeno o ácido acetilsalicílico, el médico podrá recomendar la suspensión del tratamiento (no así en el caso del tratamiento con anticoagulantes, que normalmente se deberá continuar pese a que esto ocasione la prolongación en el tiempo del derrame).

Al igual que sucede con otros problemas de la vista leves, la irritación ocular y molestias que puedan aparecer se pueden mitigar con el uso de las lágrimas artificiales. Aunque es importante recalcar que estas lágrimas artificiales no acelerarán la desaparición de sangre presente en el ojo afectado.

 



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