Está más que comprobado que escuchar música produce un efecto similar que cuando se come chocolate negro o irradiamos felicidad, es decir, las famosas “endorfinas”, que se liberan a través de esta innovadora práctica.
La musicoterapia trabaja con diferentes instrumentos y que la hacen más interactiva, pianos, maracas, teconahuastes o rainstick (palo de lluvia), por mencionar algunos de los objetos con los que los pacientes del Hospital de Diagnóstico y el Centro Internacional del Cáncer, trabajan en sesiones que se pretende sean rutinarias e incluso ser realizadas en casa, afirmó Víctor Caceros, oncólogo del centro hospitalario.
Beneficios comprobados
Con las sesiones de musicoterapia, el Hospital de Diagnóstico y el Centro Internacional del Cáncer se ubican a la vanguardia entre los hospitales latinoamericanos que brindan la terapia, esperando recibir mejores respuestas de los pacientes con cáncer que mejoren su calidad de vida.
“Ha sido una sesión muy interesante y muy novedosa, realmente levanta el ánimo”, aseguró Nora de Martín, una de las asistentes a la conferencia “Musicoterapia para pacientes oncológicas”.
Durante la jornada los pacientes y familiares de los pacientes interactuaron con el experto musical, mientras seguían las instrucciones y mantenían el ritmo, mismo que varía entre blues, chill y bossa.