Mutilación genital femenina: más de 200 millones de mujeres y niñas viven en esta condición

La mutilación genital femenina (MGF) comprende todos los procedimientos consistentes en la resección parcial o total de los genitales externos femeninos, así como otras lesiones de los órganos genitales femeninos por motivos no médicos.

La MGF es reconocida internacionalmente como una violación de los derechos humanos de las mujeres y niñas.

La Organización Mundial de la Salud ha advertido que este procedimiento no aportan ningún beneficio a la salud de las mujeres y niñas, sino todo lo contrario.

Esta practica que se sigue realizando en África, Oriente Medio y Asia. Pueden producir hemorragias graves y problemas urinarios, y más tarde pueden causar quistes, infecciones, complicaciones del parto y aumento del riesgo de muerte del recién nacido.

Tolerancia cero para la mutilación genital femenina en el Sudán

La OMS busca frenar esta practica con la siguiente campaña:

¿Beneficios para la salud? Ninguno. ¡Solo daños!

Los riesgos aumentan a medida que lo hace la gravedad del procedimiento. Increíblemente la MGF se puede realizar por cuatro tipos de procedimientos diferentes.

La OMS tiene el conocimiento de casos donde el procedimiento ocasionó la muerte de las menores, por lo que se encarga de difundir información en contra de esta practica lesiva.

Las complicaciones inmediatas pueden incluir:

Las consecuencias a largo plazo pueden ser:

En 1997, prosiguiendo la labor realizada en los decenios anteriores, la OMS, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) hicieron pública una declaración conjunta contra la práctica de la mutilación genital femenina.

Desde 1997 se han hecho grandes esfuerzos para luchar contra la MGF a través de la investigación, del trabajo con las comunidades y del cambio de las políticas públicas.

 

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