El cáncer colorrectal aumenta en adultos jóvenes: la prevención no puede esperar

Durante décadas, el cáncer colorrectal fue asociado principalmente con personas de edad avanzada. Hoy, esa realidad está cambiando.

“El cáncer colorrectal ya no es una enfermedad exclusiva de adultos mayores. Estamos viendo un aumento significativo en personas jóvenes, incluso menores de 40 años”, explica Antonio Ucar, oncólogo y hematólogo en el Baptist Health Miami Cancer Institute.

Este cambio epidemiológico ha encendido alertas en la comunidad médica. En Estados Unidos, esta enfermedad se ha convertido en la principal causa de muerte por cáncer en adultos menores de 50 años, a pesar de que las tasas generales de mortalidad han mejorado en ese grupo.

Diagnósticos tardíos: el gran desafío

Uno de los principales problemas es que los casos en jóvenes suelen detectarse en etapas avanzadas. No porque el cáncer sea más agresivo, sino porque pasa desapercibido.

“A menudo, los síntomas se confunden con problemas comunes como estrés, dieta, hemorroides o trastornos digestivos. Esto retrasa el diagnóstico y puede complicar el tratamiento”, señala el Dr. Ucar.

Esta falta de sospecha médica y personal en edades tempranas se traduce en menos oportunidades de intervención oportuna.

 El contexto en El Salvador

La situación también es relevante a nivel local. Según datos del Observatorio Global del Cáncer (GLOBOCAN), en 2022 el cáncer colorrectal se posicionó entre los principales tipos de cáncer en El Salvador, con 692 nuevos casos y 373 muertes.

“Estas cifras no son solo estadísticas. Representan personas en etapas productivas de su vida: padres, profesionales, jóvenes que están construyendo su futuro. Por eso es urgente priorizar la prevención y la detección temprana”, enfatiza el especialista.

 ¿Qué está provocando este aumento?

Aunque no existe una causa única, múltiples factores parecen estar contribuyendo al incremento de casos en adultos jóvenes.

“Los cambios en el estilo de vida tienen un impacto importante. Estamos hablando de sedentarismo, dietas altas en alimentos ultraprocesados, bajo consumo de fibra, tabaquismo y alcohol”, explica el Dr. Ucar.

Además, añade que condiciones metabólicas como la diabetes y la enfermedad hepática grasa también están relacionadas con el cáncer colorrectal de aparición temprana. A esto se suman los antecedentes familiares y factores genéticos.

“Aunque no todos los factores de riesgo son modificables, sí hay muchas acciones preventivas que las personas pueden adoptar”, recalca.

 

El aumento de la actividad física y la reducción del sedentarismo son factores protectores importantes.

 La prevención: una decisión diaria

Uno de los puntos clave que destaca el especialista es que el cáncer colorrectal es altamente prevenible.

“Tenemos herramientas que permiten detectar y eliminar pólipos precancerosos antes de que se conviertan en cáncer. Esa es una gran ventaja frente a otros tipos de cáncer”, afirma.

Pero más allá de los exámenes médicos, el estilo de vida juega un papel determinante. “La prevención no es una decisión única — es un patrón. Pequeños cambios constantes pueden reducir el riesgo con el tiempo y mejorar la salud general”, enfatiza.

 Entre las principales recomendaciones destacan:

 El mensaje no busca generar miedo, sino conciencia

“Si tienes menos de 40 años, no se trata de alarmarse, sino de informarse. Conocer tus antecedentes familiares y prestar atención a cambios en la salud digestiva es fundamental”, recomienda el Dr. Ucar.  Para quienes tienen 45 años o más, insiste en la importancia de incorporar revisiones periódicas dentro de la rutina de salud.

 “El cáncer colorrectal no debería detectarse tarde. Con información, prevención y seguimiento médico, podemos cambiar esa realidad”, concluye.

El cáncer colorrectal está aumentando en adultos jóvenes: la prevención no puede esperar

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