
La prueba de Papanicolau es la prueba para detectar tempranamente alteraciones del cuello uterino. Si no se tratan más adelante podrían convertirse en cáncer. Es también la prueba más sencilla y económica para prevenirlo. El cáncer cervical puede ser mortal si no se trata a tiempo y la única manera de determinar la presencia de este es a través del papanicolau.
Si consideramos que 33 mil mujeres mueren cada año, según la Organización Panamericana de la Salud –OPS- en America Latina y el Caribe a causa del cáncer del cuello uterino, vamos a comprender la importancia real de esta prueba.
Es algo fácil de realizar. Solo se extrae una muestra de las células del cuello uterino mediante un raspado y se envían al patólogo para su análisis. No tarda más de 10 minutos y se obtiene el gran beneficio de la prevención.
Debe ser realizada a todas las mujeres que ya iniciaron su vida sexual, sin importar la edad, y repetirse cada año si los resultados son normales, de lo contrario dependerá del consejo médico y la severidad de la anormalidad.
Muchas mujeres en la actualidad, a pesar de la amplia difusión de la importancia de la citología, siguen negándose a realizársela, ya sea por miedo, dolor, vergüenza o por considerarla innecesaria, ignorando el gran valor preventivo que posee. Y es más alarmante aún que muchas de las mujeres que sí se la realizan nunca regresan a traer los resultados, es común escuchar que esperan que los centros de salud las llamen o las busquen al tener malos resultados, pero olvidamos que la población que se atiende es alta, se puede extraviar o traspapelarse. En fin, tampoco estas mujeres comprenden su importancia.
Mucho se habla del dolor que provoca la toma de la citología, pero lo que molesta o duele a veces es la introducción vaginal del instrumento llamado espéculo, que sirve al médico para observar el cuello uterino. Lo importante es que la paciente esté tranquila y relajadas en ese momento. Piense que dedicar pocos minutos a la realización de esta prueba puede hacer la diferencia entre largos años de calidad de vida con su familia, o separarte de ellos tempranamente.
Recomendaciones
• No tener relaciones sexuales 24 horas antes del examen.
• No usar duchas vaginales ni cremas antes del estudio.
• No estar menstruando.
Fuente:
Dra. Yessenia Rivera Mercado
Ginecóloga Obstetra.
Tel.: 2268-7757