Alimentos para estar hidratado y combatir el calor

La propia respiración (que puede ir acelerada cuando el calor es sofocante), el sudor, el ejercicio y la eliminación de desechos, entre otras cosas, van disminuyendo las reservas de líquido de nuestros tejidos.

Por si fuera poco, con los años, sentimos menos sensación de sed y, además, nuestro cuerpo no percibe que se está deshidratando hasta que no ha perdido el 1% de líquidos, algo que ya puede tener consecuencias (peor humor, dificultad para pensar con claridad, mareos, somnolencia y cefaleas, entre otras cosas).

Cuando hemos perdido el 2% de agua corporal (una deshidratación moderada) notamos sequedad de boca, escaso volumen de orina, pulso cardiaco rápido y falta de elasticidad de la piel.

A esto hay que sumar que nuestra energía física desciende un 20%. Por eso es habitual, en esos casos, intentar ganar vitalidad comiendo algo denso, pero no es la solución porque el cuerpo pide agua, no comida.

Además de sentir menos sed con los años, se da otra circunstancia: el centro que envía esa señal, y que se encuentra en el cerebro, se adormece cuando no bebemos. La manera de despertarlo es bebiendo más.

Pero, ¿cuáles son los alimentos y bebidas que más te hidratan? Te los mostramos a continuación.

Jugos y batidos vegetales caseros

Los zumos y batidos de fruta y/o verduras, sin azúcar añadido, contienen aproximadamente un 95% de agua.

Las sopas frías son otra buena manera de hidratarte en la mesa

Frutas y verduras frescas

Su contenido líquido pasa a formar parte del nuestro al comerlas. Por eso, junto con el agua y las otras bebidas recomendadas, lograrán que llegues a los litros diarios que debes tomar.

Puedes tomarlos en crudo o cocinados. Si los preparas al vapor y al dente conservarán mejor sus propiedades nutricionales.

Otros alimentos que también aportan agua

Aunque las frutas y las verduras son los ingredientes con más agua en su interior, en realidad todos los alimentos sólidos la incluyen en una u otra proporción.

Ingredientes que nos "roban" agua

No solo hay que tener en cuenta el nivel de líquido que aportan los alimentos. Hay otros ingredientes que pueden hacer que no lo aprovechemos bien.

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