Qué hacer para no engordar cuando has dejado de fumar

 

Dejaste el cigarrillo, ahora viene una tarea que debes tomar con mucha responsabilidad, ya que podrías caer en exceso de peso u obesidad si no controlas la ansiedad.

 

Tal vez fumabas para no comer o comer menos ¿Qué vas a hacer ahora? ¿Comerte todo? No agregues problemas a tu vida.

 

Si pudiste hacerle frente al tabaquismo, ahora estarás en condiciones de cuidarte y de no aumentar tu peso corporal, y eso te hará sentir feliz porque pudiste vencer otro hábito dañino para tu vida que, sin dudas, podía causar en el futuro la aparición de otras enfermedades.

 

Para lograr saciedad, es cuestión de que sepas elegir lo que llevas a tu boca. No cuentes calorías: verificá qué es lo que te da mayor saciedad.

 

 

 

 

 

 

 

via GIPHY

 

 

Te podría interesar: ¿Por qué es tan difícil dejar de fumar?

 

Recursos y trucos para resistir las tentaciones

 

1 - Busca gente aliada para que te ayude a no tentarte.

 

2 - Antes tenías el cigarrillo; desde ahora ten a mano un hinojo, un pepino, una zanahoria, una manzana, una banana no madura, 10 o 15 uvas, alimentos poco calóricos que te cueste morder. Y piensa en los beneficios de haber cambiado un mal hábito por estas opciones saludables.

 

3 - Toma té verde o rojo.

 

4 - Jugos de frutas.

 

5 - Cepillate los dientes, el sabor refrescante te ayudará a controlar el deseo de volver a fumar.

 

6 - Busca alguna actividad física que te ayude a dejar el sedentarismo.

 

7 - Sal a caminar. Eso aliviará tensiones cada vez que tengas deseos de fumar.

 

8 - Utiliza técnicas de relajación ayudadas por algún experto que sepa cómo ayudarte a evitar definitivamente del cigarrillo.

 

9 - Respira profundamente varias veces aguantando la última respiración mientras enciendes un fósforo. Exhala lentamente y apagalo. Haz de cuenta que es un cigarrillo y ponelo en un cenicero.

 

10 - Una ducha de 10 minutos te bajará la tensión y el deseo de fumar.

 

 

Salir de la versión móvil